En MujeresEnRedIRIS charlamos con Natalia Costas, Técnico Superior de Comunicaciones para el Centro de Supercomputación de Galicia, que anima a las mujeres a que tengan mucha confianza en ellas mismas y tenacidad. Además, considera que todos, como sociedad, debemos asegurar que no se penaliza a unos u otros y el trabajo debe repartirse de forma equitativa .Los proyectos personales y profesionales pueden y deben convivir perfectamente.

Hace ya años que Natalia desarrolla su trabajo en el área de Comunicaciones del Centro de Supercomputación de Galicia donde se gestiona la red de comunicaciones del centro y también la red de Ciencia y Tecnología de Galicia. Su padre, ingeniero técnico industrial, fue un referente por la dedicación que tuvo para transmitir conocimiento. Eso potenció el interés de Natalia por los estudios técnicos. Su primer contacto con un ordenador en el ámbito familiar le fascinó y facilitó que a la hora de escoger carrera lo pudiera tener tan claro. 

¿Por qué tomaste la decisión de ser ingeniera y/o profesional TIC?

Realmente fue una decisión derivada de las “condiciones de contorno”. Siempre fui una persona con capacidad de estudiar y tenacidad, los estudios afortunadamente siempre fueron bien tanto en las áreas de letras como las técnicas, y puedo decir que unas y otras me gustaban. Sin embargo, mi padre era ingeniero técnico industrial y fue en cierta forma un referente, quizá por el tiempo que dedicó a enseñarnos a mi hermano y a mí para transmitirnos los conocimientos que tenía con relación a matemáticas, dibujo o física, entre otros. Esto empezó a sesgar mi interés hacia los estudios técnicos.

También recuerdo que, siendo niña, con 8 o 9 años, mis primos tuvieron su primer ordenador y era un aparato que nos fascinaba. Íbamos a su casa y después de saludar a mis padrinos lo siguiente que hacíamos era ir corriendo a “echar una partida” a los diversos juegos que tenían almacenados en cintas magnéticas; juegos que tardaban una eternidad de tiempo en cargar y que se mostraban en una pantalla monocroma. Más tarde, ya tuvimos nuestro propio ordenador y poco a poco fui aprendiendo informática, ofimática, dibujo asistido por ordenador, programación… Me parecía que se podían hacer muchas cosas y siempre estaba aprendiendo algo de ordenadores o de aplicaciones que corrían en ordenadores.

Y con este “sustrato” llegó el momento de decidir escoger carrera y fue sencillo reducir las posibilidades a dos: Telecomunicaciones en la especialidad de Telemática (redes de ordenadores) o Informática. El boom de las telecomunicaciones estaba emergiendo y la mezcla de las telecomunicaciones y la informática me parecieron una posibilidad muy atractiva, así que me decidí por ella. Pasé los siguientes años estudiando en la Escuela Superior de Telecomunicaciones de Vigo.

¿Cómo se vivió en tu entorno?

Con total normalidad. Afortunadamente mis padres, en lo que se refiere a la educación, siempre fueron conscientes de la necesidad de formación de calidad para sus dos hijos, independientemente de su género. Su mayor preocupación radicaba en que sus hijos tuviesen formación adecuada para encontrar salida en el mundo laboral. Las áreas técnicas cumplían bien su objetivo y, si además estaban vinculadas a las TIC, pues las posibilidades eran mayores.

¿Qué te gusta más de tu trabajo?

Hace ya años que desarrollo mi trabajo en el área de Comunicaciones del Centro de Supercomputación de Galicia. En nuestra área gestionamos la red de comunicaciones del centro y también gestionamos la red de Ciencia y Tecnología de Galicia, que interconecta los centros de investigación y educación en nuestra región y su interconexión con RedIRIS, la red nacional.

En este entorno, me encanta la diversidad, es imposible aburrirse. Es cierto que hay una parte del trabajo que hacemos de forma habitual en el departamento, pero estamos continuamente trabajando en proyectos nuevos y con tecnologías nuevas, servicios nuevos y mejoras para el centro. Es necesario estar aprendiendo de forma continua.

Y lo mejor es cuando dichos trabajos los puedes llevar a cabo en equipo y sintonizas con tus compañeros y compañeras, consiguiendo que algo se lleve a cabo según se planifica. Es un entorno en que la mayoría de las personas que llevan aquí su trabajo disfrutan con ello y el resultado es muy satisfactorio.

¿Cómo crees que se puede fomentar que las jóvenes opten por este sector?

La incorporación de las TIC en la educación a edad temprana es fundamental. El poder conocer sus posibilidades y adquirir habilidades permitirá que de forma natural se incorpore su uso y previsiblemente más chicas se inclinarán por áreas TIC. Es fácil ver las ventajas que aportan las tecnologías para el desarrollo y mejora en los procesos.

También debemos darnos cuenta de que las TIC son transversales. Incluso para aquellas personas con una inclinación hacia los estudios en humanidades o ciencias de la salud, por ejemplo. Los perfiles mixtos son increíblemente interesantes porque tienen una visión que permiten mejorar los procesos incorporando TIC mucho mejor ya que conocen los sectores en profundidad y desde dentro.

¿Algún mensaje para las futuras ingenieras y profesionales TIC?

Cuando acabas tus estudios las posibilidades son infinitas, que no tengan miedo a ir a por todas y que no tengan miedo al cambio para conseguir mejorar.

También, que tengan mucha confianza en ellas mismas y tenacidad. Si llega el día en que le digan: “te falta experiencia”, que no tomen esa afirmación como el fin del diálogo y que siempre argumenten de forma razonada.

También, aunque sea un tema muy personal, a aquellas que sean mujeres en el inicio de una carrera profesional les aconsejaría plantearse si en algún momento desearán formar familia. Si esto es así, que incluyan esa idea con cierto margen de tiempo y que no lo dejen pasar o pospongan si ése es su deseo. La carrera profesional sigue, aunque haya algún pequeño parón en el medio no es importante. Todos, como sociedad, debemos asegurar que no se penaliza a unos u otros y el trabajo debe repartirse de forma equitativa. Los proyectos personales y profesionales pueden y deben convivir perfectamente.

Que tengan mucho ánimo y mucha energía. Si hay alguien que en los tiempos que corren pueda pensar de otra forma, recordar que no hay diferencia en el desempeño o capacidad de unos y otras para el desarrollo de actividades en el ámbito técnico, y TIC en particular, en el mundo en el que nos desenvolvemos. Es cierto que no son muchas, pero sí hay grandes mujeres técnicas y científicas, que demuestran enorme capacidad en su desempeño y que deben ser nuestro referente para que ese número cada vez sea mayor.

curriculum vitae

Natalia Costas Lago

Carrera Científica y Académica

  • Ingeniero Superior de Telecomunicaciones por la Universidad de Vigo y Master Seguridad de la Información por la Universidad de Deusto. Desde el año 2004 trabaja como Técnico Superior de Comunicaciones para el Centro de Supercomputación de Galicia a cargo del mantenimiento y operación de la Red de Ciencia y Tecnología de Galicia (RECETGA) y de los servicios TIC de la propia institución. Ha estado involucrada en múltiples proyectos de innovación aportando conocimiento en las áreas de comunicaciones y de infraestructuras y servicios de altas prestaciones; como pueden ser el proyecto SIGAIM para el diseño de una arquitectura IT escalable, segura y fiable que sirva para la mejora de procesos de atención primaria en sanidad, PASITO, para implantación de un testbed nacional de tecnologías de red; Nuba para la federación de infraestructuras de cloud o Cloudpyme para la implantación de tecnologías de CAD/CAE en las PYMES gallegas o MHScaE para el diseño de optimizaciones para el escalado de sistemas de grabación automatizada de clases Opencast/Matterhorn entre otros.

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